Objetivos

La crisis sísmica de 2004 en Tenerife puso de manifiesto la necesidad de un mayor conocimiento del nivel actual de la actividad volcánica y de qué posibles precursores son esperables ante una erupción, ya sea de tipo efusivo o explosivo, en la isla. Varias son las cuestiones que se plantean: ¿Es el nivel de actividad volcánica actual el de un periodo de calma? ¿Nos encontramos en el nivel base? o ¿se mantiene cierto nivel de actividad anómala desde 2004?.

Durante los últimos 30 años se han realizado numerosas campañas de medida de distintos parámetros geofísicos y geoquímicos en los alrededores del complejo Teide-Pico Viejo (TPV), pero apenas existen series de datos en continuo y en muy pocos casos se realizaron estudios usando varios parámetros a la vez. Por tanto no existen hoy en día herramientas que permitan correlacionar los datos de las distintas técnicas de vigilancia volcánica en la isla de Tenerife y ni siquiera se tiene claro cuál es el nivel base de actividad en estados de calma entre erupciones. Además, se desconoce el efecto meteorológico en las señales observadas, y cuáles son las variaciones estacionales de éstas, que en ambos casos pueden enmascarar señales de origen volcánico.

El objetivo de este proyecto es caracterizar el nivel de actividad volcánica del complejo TPV mediante el análisis simultáneo de series largas de datos procedente de diferentes técnicas de vigilancia volcánica, incluyendo la Sismología, Geodesia, Geomagnetismo, Potencial Espontáneo, Geoquímica y Gravimetría. Este será el primer análisis realizado mediante correlación de tantos parámetros diferentes, simultáneamente y en continuo, para este sistema volcánico. Este estudio, que permitirá discernir los efectos de la meteorología en estos parámetros y definir un nivel base de actividad producirá una mejora sustancial del Sistema de Vigilancia Volcánica en la isla, que redundará en una definición más clara de las fases de alerta volcánica y, por tanto, en la mejora del Plan de Emergencia correspondiente (PEVOLCA). Para ello se contará con la Red de Vigilancia Volcánica del IGN actualmente en expansión en la isla de Tenerife, complementándola con la instalación de una antena sísmica, de 4 magnetómetros y de dos líneas de potencial espontáneo, que junto con campañas repetitivas de medidas de potencial, temperatura y flujo de CO2 difuso permitirán la monitorización del sistema hidrotermal en continuo. Además se instalarán estaciones de seguimiento meteorológico que complementarán la Red de la AEMET. De manera global este proyecto dotará de herramientas de análisis fundamentales al Sistema de Vigilancia Volcánica del complejo volcánico TPV gestionado por el Instituto Geográfico Nacional.

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