Laura García Cañada

Nacida en Madrid (España) en 1976 es doctora en Ciencias Matemáticas por la Universidad Complutense de Madrid, en el programa de doctorado de Geodesia, Geofísica y Meteorología. Al finalizar sus estudios como licenciada en Ciencias Matemáticas, en la especialidad de Astronomía y Geodesia, se le concedió una beca de Formación de Personal Investigador del Ministerio de Ciencia y Tecnología (2000-2002), durante la que realizó los cursos de doctorado del programa de Geodesia, Geofísica y Meteorología en esta misma universidad y presentó el trabajo de investigación “Análisis de datos, modelos y resultados de la estación permanente GPS de Lanzarote” obteniendo el Diploma de Estudios Avanzados en junio de 2002. Posteriormente trabajó como Titulada Superior de Investigación y Laboratorio en el Instituto de Astronomía y Geodesia (CSIC-UCM) y como Ayudante en la Sección Departamental de Astronomía y Geodesia de la Facultad de ciencias Matemáticas de la UCM. Durante todos estos años continuó con su especialización en procesado y análisis de series temporales de estaciones permanentes GPS. Este trabajo estaba enmarcado dentro de diferentes proyectos de investigación y durante este tiempo realizó una estancia en el GFZ de Potsdam (Alemania) y otra en el Institute of Engineering Surveying and Space Geodesy de la Universidad de Nottingham (UK) financiada con una beca Marie Curie.

En 2007 obtuvo una plaza de personal laboral como Titulado Superior de Actividades Técnicas y Profesionales en el Instituto Geográfico Nacional (Ministerio de Fomento) para su Unidad de Volcanología. Desde entonces su trabajo se centra en el control de deformaciones mediante GPS en las Islas Canarias, participando en el desarrollo y la instalación de las estaciones permanentes GPS para el Sistema de Vigilancia Volcánica y desarrollando el centro de datos y cálculo de posiciones rápidas y post-proceso para el control de deformaciones dentro de la monitorización volcánica. Este trabajo se ha aplicado en las tareas de vigilancia volcánica asociadas a la reactivación y erupción de El Hierro (2011-2012) y las posteriores reactivaciones.