Nuevo estudio científico de la Erupción del Chinyero (Tenerife)

El día 18 de Noviembre de 1909 a las 14:30 se abrió una grieta en las proximidades de la montaña Chinyera (Tenerife) acompañada por un fuerte terremoto. Esta erupción se produjo después de más de un año de movimientos sísmicos sentidos por la población que se intensificaron pocos días antes de su comienzo hasta tal punto que algunos terremotos fueron sentidos incluso Gran Canaria.

Fig. 1. Actividad estromboliana desde el cono principal del Chinyero. Se observa, tanto la nube de ceniza y piroclástos fino (dcha. de la columna) como los fragmentos balísticos en la base de la columna (izq.)

Fig. 1. Actividad estromboliana desde el cono principal del Chinyero. Se observa, tanto la nube de ceniza y piroclástos fino (dcha. de la columna) como los fragmentos balísticos en la base de la columna (izq.)

La erupción del Chinyero sólo duró diez días, formándose un cono principal – por donde se emitió la lava cubriendo una superficie de casi 2.379 hectáreas, con un recorrido de hasta 4,5km de largo – un campo de lapilli -bastante deteriorado por los elementos naturales- y unos pequeños coneletes testigos de la naturaleza de la erupción (fisural con 700m de longitud y casi 300m de ancho).

Coincidiendo con la conmemoración del 107 aniversario de la erupción del Chinyero (18-Nov-1909), se acaba de publicar un nuevo trabajo científico, fruto de la colaboración del IGN y del INGV (Italia). Este trabajo trata de reconstruir la erupción, basándose en los relatos e informaciones de la época, en la geoquímica de rocas y la estratigrafía del material piroclástico emitido. Como resultado de este estudio, la erupción recobra su importancia no solo por ser la más reciente en la isla y la primera en la que se puso en marcha un plan de protección civil en Canarias, sino además, porque se demuestra que erupciones basálticas relativamente pequeñas pueden tener un efecto importante en la actualidad sobre las infraestructuras y la población en una isla tan densamente poblada como es Tenerife.

Fig. 2. Imagen de la isla de Tenerife. En rojo los volcanes con erupciones históricas, en amarillo las localidades afectadas por la erupción del Chinyero

Fig. 2. Imagen de la isla de Tenerife. En rojo los volcanes con erupciones históricas, en amarillo las localidades afectadas por la erupción del Chinyero

Fig. 3. Mapa de las coladas de lava emitidas durante la erupción. Los numero indican los puntos de muestreo (material piroclástico o lávico)

Fig. 3. Mapa de las coladas de lava emitidas durante la erupción. Los numero indican los puntos de muestreo (material piroclástico o lávico)

El estudio de numerosas muestras del material emitido recogidas en el campo, indica que la erupción fue alimentada de un cuerpo magmático, pequeño y homogéneo, el cual tuvo un ascenso rápido hacia la superficie y sin importantes estancamientos.

Fig. 4. Imágenes de los principales minerales en el material piroclastico y texturas de sus cristales (Tomadas con un microscopio electronico (SEM))

Fig. 4. Imágenes de los principales minerales en el material piroclastico y texturas de sus cristales (Tomadas con un microscopio electronico (SEM))

Las erupciones parecidas a la del Chinyero, pueden tener periodos de actividad estromboliana moderada, que pueden durar varios días o meses (de manera intermitente), sosteniendo una columna que puede llegar a varios kilómetros de altura, inyectando material piroclástico en la parte alta de la troposfera (4-9km) con una distribución de cenizas más allá del esperado para ese tipo de erupciones. Si además añadimos el factor topografía – cabe recordar que el volcán del Chinyero “nació” a una altura de casi 1500m – los efectos a infraestructuras, agricultura y trafico aéreo pueden ser importantes, aunque la erupción tenga una duración corta.

Como ejemplo, la erupciones fisurales del 1886 y 1892 en el Etna, cuyas cenizas se depositaron a distancias mas de 70km o la reciente actividad (2002-2003) donde las cenizas llegaron a mas de 500km.

El estudio nos recuerda que las localidades afectadas en su momento por la erupción del 1909, suman hoy en día casi 215.000 habitantes y cuentan con importantes infraestructuras que han sido desarrolladas en sus alrededores.

Finalmente, la publicación hace hincapié que hay que seguir estudiando estas “pequeñas” erupciones basálticas, porque son las que con más probabilidad ocurrirán en el futuro. Independiente de los grandes rasgos geológicos de las islas (dorsales, fallas, etc.), los centros de emisión de este tipo de actividad pueden tener una proximidad y un efecto directo con la población.

 

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

No se admiten más comentarios